El temor a innovar ¿es cultural o falta de dinero?

El temor a innovar ¿es cultural o falta de dinero?


¿Por qué innovar? Siempre escuché que: “Si algo no está quebrado, ni lo toques” o “lo que está bien, déjalo así”… En el hogar de antaño, habían reglas rígidas que normaban hasta el uso de sillas en la mesa, además de marcas en los platos y en los cubiertos de cada miembro; En las organizaciones, proliferaron los manuales, que definían el trabajo a realizar y no podían modificarse sin autorización superior; la jerarquía era intocable; los de arriba eran los que decidían y los de abajo implementaban e informaban de los resultados, a los de arriba; las líneas de producción eran inamovibles y por tanto, los productos mantenían sus características por mucho tiempo. En la sociedad, las jerarquías políticas, económicas y sociales estaban claras y se respetaban; había reglas estrictas y sanciones duras por violaciones a las normas. Se imponía la fuerza sobre la razón y sobre el conocimiento. Lógicamente las excepciones confirmaban la regla.

“Si hubiera una verdad única, no sería posible pintar cientos de cuadros sobre el mismo tema”. Pablo Picasso

Todo esto creó una cultura donde los de arriba piensan y los de abajo obedecen. El individualismo se entronizó y la comodidad de los de abajo — que solo esperaban recibir órdenes — generó complacencia, a la vez que atrofiaba capacidades en el cerebro; reforzando así el statu quo y la mentalidad de “Yo no sirvo para pensar” se volvió paradigma, igual que “los de abajo son brutos, no piensan”.

Cuando el Cambio crece exponencialmente en todas las áreas de actividad humana; esta cultura imperante, hace colapsar los sistemas (personas, familias, organizaciones y sociedades), ya que los problemas y oportunidades también crecen exponencialmente y exigen sinergias internas para superarlos; una sola persona o un grupo reducido, fracasan en el intento. Quienes se adapten más rápido a esta situación, serán los nuevos líderes del sector, pues desarrollan nuevas capacidades creativas y de innovación, que les genera ventajas difíciles de imitar. Este cambio será más fácil y sostenible, si se dispone de herramientas y tecnología adecuada; si además se crea una cultura diferente, orientada a facilitar la conciencia de interdependencia y a reducir el efecto de la jerarquía; esto exige reformatear los sistemas. Algo difícil cuando el poder ciega y nubla la mente.

¿Por dónde iniciar una transformación? Por la gente. Si el cerebro es un musculo y la parte creativa ha sido atrofiada, su recuperación se logra ejercitándose — al igual que cualquier musculo — para ejercitarlo necesitamos equipo, herramientas y tecnología, para facilitarlo y hacerlo rápido.

Es difícil desarrollar la innovación, sin despertar la capacidad creativa de la gente. No piense que pierde tiempo en este esfuerzo, al contrario, lo gana. Evadir esta tarea es como: “Querer detener el reloj, para ganar tiempo”. Luego construya un ecosistema de innovación e institucionalícelo, para que los resultados sean integrales y sostenibles.

“la innovación nos es cuestión de dinero, es cuestión de personas” Steve Jobs

Debemos aceptar que nuestra iniciativa, cultura y manera de pensar deben modificarse, si queremos aprovechar las oportunidades del mundo moderno; en ello no basta la buena intención, se necesitan herramientas y tecnologías para reducir el temor al cambio y ganar seguridad en la acción. Lo confirman quienes participaron en el taller reciente sobre Sistemas de Gestión de la Creatividad, cuando declaran que su potencial creativo había aumentado exponencialmente y comprobaron que sin aumentar costos, se logra mucho; hay lógica en este resultado, ya que los humanos mantenemos fijaciones mentales y prácticas equivocadas en la solución de problemas y creación de ideas, al grado que que muchos paradigmas- cuasi pretextos- para no innovar hemos construido, tales como: “el genio ya nace”. “La innovación sólo es para la gran empresa” “Se necesita ser un experto para innovar” “Exige grandes inversiones” “El Gobierno no me paga la innovación”…etc.

Innovación es cuestión de iniciativa, cultura, de una manera de pensar y NO de dinero”. John Kao



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