Importancia del conocimiento en el desarrollo del país.

Importancia del conocimiento en el desarrollo del país.


En junio del 2009, cuando en El Salvador se creó el Viceministerio de Ciencia y Tecnología dentro del Ministerio de Educación, me alegré mucho; aplaudía el hecho que asignaron la cartera a una científica, amante de la CC y TT, no a un político; pero expresé mis dudas, sobre el nivel jerárquico de tercera categoría que le asignaron. Resultaría difícil superar los obstáculos de la Burocracia, para convertirse en el eje transversal, que dinamizara todas las áreas de actividad económica y social del país; tal como debe ser en este nuevo mundo basado en el conocimiento. Con mucha lástima vemos hoy, que la predicción se cumplió; aunque ha servido para cumplir un requisito de los cooperantes, no se ha logrado crear conciencia en nuestros líderes, sobre construir un nuevo modelo de desarrollo basado en la CC y TT. Ningún candidato menciona esta opción todavía.

Es por ello que cada vez nos alejamos del resto de países de la región, ya no digamos del mundo, pues hasta los africanos están adaptándose al nuevo mundo basado en el conocimiento y la innovación. Christine Lagarde, directora del FMI, en su discurso durante el simposio sobre políticas fiscales; previo a la reunión de ministros de finanzas y gobernadores de bancos centrales del G20 realizada en Chengdu, China, expresó: “Las políticas impositivas tienen que estar bien orientadas, centrarse en investigación y desarrollo, transferencia tecnológica e innovación empresarial”. Además, se mostró partidaria de los incentivos impositivos, así como otras políticas de estímulo más generales, para impulsar la innovación de los emprendedores.

Mientras el mundo se basa en el descubrimiento y aplicación del conocimiento, en la solución de sus problemas vitales, en nuestros países seguimos creyendo que de la explotación de los recursos naturales, debe depender la calidad de vida de nuestra gente. Un ex ministro de economía se atrevió a recomendar que sembráramos loroco en nuestras casas y lograríamos salir de la pobreza.

Por otro lado, las discusiones entre políticos y letrados aun no cambian; siguen basándose en: quien es el más corrupto; estadísticas de homicidios y accidentes de tránsito; si el PIB subió o bajo 1/2 punto; acusaciones de comunistas y oligarcas; medidas asistencialistas para los más débiles, no en darles herramientas para mejorar su calidad de vida; instituciones públicas ineficientes; gobierno y oposición libran batallas estériles, sobre quien tiene la solución de los problemas; sin entender que individualmente, ninguno la tiene y que siempre estarán en conflicto, si antes no deciden ponerse de acuerdo y trabajar juntos, sobre cuáles son los problemas prioritarios del país. Por algo Einstein dijo: “La formulación de un problema, es más importante que su solución”.

Un amigo me decía: “En los años 70´s, la izquierda fabricaba crisis cuando era oposición y se planteaba como la única esperanza para los débiles, pero sigue actuando igual cuando es gobierno; sigue creando crisis para mantenerse en el poder y piensa que la gente aún sigue creyéndoles. La derecha por su parte, cerraba los espacios y construía círculos pequeños de poder y riqueza que al final explotaron, por la ambición desmedida de pocos y la corrupción descarada que provocaron”. Las palabras de mi amigo deben llamar a reflexión, no solo porque expresan nuestra historia reciente, sino porque en el mundo desapareció la lucha anticomunista; la gente está mejor informada; los recursos naturales han sido igualados y superados por el uso del conocimiento, para satisfacer las necesidades humanas…etc. Estamos ante un cambio disruptivo en las sociedades; algunos no se han dado cuenta o no quieren y luchan por conservar sus antiguos privilegios; es por ello que debemos transformar todas nuestras organizaciones enfocándolas al bien común y ya no hay tiempo; cambiemos de mentalidad y subámonos al tren de esta nueva realidad. El viejo adagio detenerse es estancarse, hoy se traduce en: detenerse es retroceder.

Líderes políticos, empresariales, académicos, religiosos, sindicales…etc. recuerden que hoy es su oportunidad para demostrar vuestra valía; el reto es transformar el país y eso inicia transformando vuestros paradigmas de gestión, y a sus organizaciones. Hoy es la oportunidad, no tendrán otra, pues como dijo Eduardo Portela, Ex Ministro de Educación en Brasil: “Yo no soy ministro; tan sólo estoy ministro”.



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