¿Por qué no se cumplieron mis proyecciones de año nuevo?

Por que no se cumplieron mis proyecciones

Al final de un periodo o de un proyecto, la pregunta normal que se hacen los empresarios es ¿Por qué no se cumplieron mis proyecciones? Algunos comienzan a buscar justificaciones y otros buscan culpables que paguen las consecuencias. Por el contrario, existen empresas donde siempre se cumplen las proyecciones; ya sea por efectividad y eficiencia institucional o porque las proyecciones fueron establecidas de manera conservadora; para así evitar sanciones y siempre ganar premios al cumplirlas.

En la mayoría de empresas que no cumplen sus metas, se debe a que las empresas están en crecimiento y el entusiasmo al fijarlas es tan grande, que casi escriben una carta al niño Dios; hacen proyecciones muy altas, sin medir sus capacidades reales; no evalúan las verdaderas oportunidades que ofrece el mercado y terminan incumpliéndolas.

Por el contrario, las empresas envejecidas han aprendido a fijar sus proyecciones de manera conservadora; por lo que no debe alegrarse, si en su empresa se alcanzan siempre las metas; puede ser que esté siendo manipulado por la gente y perdiendo oportunidades en el mercado; a la vez que desperdicia las capacidades que ha desarrollado su empresa en el tiempo.

¿En qué situación está su empresa?

Es importante hacer una evaluación integral del funcionamiento actual de la empresa y establecer su ubicación en el ciclo de vida; previo a elaborar los planes para el próximo año.

Debemos analizar ¿Qué piedras u obstáculos hay que apartar del camino? para evitar la pérdida de energía y enfocarse en las oportunidades que realmente podemos aprovechar; así lograremos más velocidad para alcanzar las proyecciones.

Por otro lado, igual que el cuerpo humano necesita un chequeo periódico de su funcionamiento; las empresas también necesitan evaluar el funcionamiento de sus partes; para entender mejor sus resultados actuales y proyectarse al futuro de manera objetiva, no solo con deseos.

Además, conocer la etapa del ciclo de vida en que la empresa se encuentra también es clave. No puedes exigir a un anciano, correr los diez kilómetros que su vecino adolescente corre a diario y no puedes dar la misma medicina a un anciano, que a un bebé. La dosis y el tiempo deben ser diferentes.

Como dice el Dr. Ichak Adizes, creador de esta teoría del Ciclo de Vida Corporativo “Las empresas jóvenes son muy flexibles, pero poco controlables; las envejecidas se vuelven adictas al control y pierden flexibilidad; evitan el riesgo”.

¿Qué impide a ciertas áreas de la empresa funcionar mejor?

¿Por qué ciertas áreas funcionan mejor que otras?

¿Cuáles problemas que enfrentamos son normales y cuales son patologías severas?

Es importante encontrar respuestas a estas preguntas, antes de hacer proyecciones.

Aquí se complica el análisis, pues cada unidad sufre sus propios problemas, que las otras unidades suelen no entender y se vuelve titánica la lucha por los recursos. Recuerdo aquella fábula, dónde pidieron a tres cieguitos describir un elefante y como solo podían apoyarse con el tacto; cada uno lo describía de acuerdo a la parte del cuerpo que tocaba y alegaba que su descripción era la mejor. Cada uno tenía parte de la verdad, solo integrando sus percepciones podían tener al elefante como un todo. No hacerlo implicaba mantener una discusión eterna y estéril.

Es lo que pasa en muchas empresas y países, las percepciones individuales impiden ver el cuerpo integral y lleva a mantener discusiones permanentes, sin beneficio institucional, ni personal. De poco sirve que unos superen sus proyecciones individuales o sectoriales, si otras unidades fallan; al final la empresa o el país sufre las consecuencias.

No hay problema que no podamos resolver juntos, y muy pocos los que podamos resolver por nosotros mismos”. Lyndon Johnson

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